La ayuda incluye 7.000 bloques, 580 bultos de cemento y 2.000 tejas para avanzar en la recuperación de las viviendas y la infraestructura afectada por el ataque del pasado 1 de noviembre.
La articulación institucional permitió impulsar las ventas, conectar a los productores con compradores y visibilizar nuevas alternativas de negocio para el campo tolimense.
“La paz no se mide por el silencio de los fusiles, se mide por la dignidad de nuestros campesinos y por las oportunidades que le demos a nuestros jóvenes”: el emocionado discurso de la gobernadora Matiz en Chaparral