Las construcciones se realizaban sin licencias ni permisos en un área declarada Reserva Forestal Protectora Regional y ubicada en zona de amenaza del volcán Cerro Machín.
Las secretarías de Salud acordaron acciones conjuntas en vacunación, vigilancia epidemiológica y análisis genómico para proteger a la población y mitigar el impacto del brote en el país.