La estrategia que transforma cárceles del Tolima en espacios de resocialización y emprendimiento

Fecha: 12 Mayo 2026

En los pasillos del Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué, COIBA Picaleña, Ruth Mendoza de Trujillo entendió que la educación puede convertirse en una oportunidad para reconstruir vidas. Desde hace más de una década, la docente, bióloga y líder social trabaja con personas privadas de la libertad, convencida de que la resocialización debe ir más allá del encierro.

Actualmente, desde la Secretaría de la Mujer del Tolima, coordina el grupo de cárceles, un programa enfocado en el acompañamiento educativo, emocional y productivo de internos en distintos centros penitenciarios del departamento.

Su experiencia en este tipo de procesos comenzó años atrás, cuando creó Famisur, una asociación de mujeres vulnerables que hoy reúne a más de 3.000 integrantes en Ibagué y otros municipios del Tolima. Fue allí donde conoció historias de mujeres privadas de la libertad, situación que despertó su interés por trabajar desde la educación y el acompañamiento social.

En 2008 llegó al COIBA de Picaleña como docente encargada de preparar internos para las pruebas ICFES y apoyar procesos de culminación del bachillerato. Durante ese tiempo comprendió que muchas personas privadas de la libertad enfrentaban no solo el aislamiento de la cárcel, sino también el abandono social y familiar.

Con la llegada de Adriana Magali Matiz a la Gobernación del Tolima y de Sandra Mahecha a la Secretaría de la Mujer, Ruth logró impulsar una estrategia integral para fortalecer los procesos de resocialización en las cárceles del departamento.

“Ruth, es muy buena la idea, me gusta, hay que hacerlo”, recuerda Mendoza sobre la respuesta de la secretaria Sandra Mahecha cuando presentó la iniciativa.

A partir de allí se conformó un equipo interdisciplinario integrado por profesionales en derecho, psicología y trabajo social, quienes desarrollan actividades permanentes en centros penitenciarios de municipios como Ibagué, Espinal, Melgar, Honda, Líbano, Fresno, Guamo y Chaparral.

Uno de los principales procesos es el Grupo Valientes Resocialización, una estrategia compuesta por seis módulos enfocados en el fortalecimiento emocional, la convivencia, la identidad personal y la construcción de proyectos de vida.

“Hacemos un trabajo con los privados de libertad y la familia a la vez. Esa es la verdadera resocialización, porque cuando recuperen la libertad encontrarán una familia psicológicamente preparada para recibirlos”, explicó la coordinadora del proyecto.

Además del componente emocional y educativo, el programa impulsa procesos productivos y de emprendimiento. Las internas aprenden a elaborar bolsos, manillas, tapetes y otros productos artesanales como parte de su preparación para la vida laboral.

Actualmente, la Gobernación del Tolima y el SENA avanzan en una estrategia de capital semilla e insumos para fortalecer proyectos productivos liderados por mujeres privadas de la libertad, con el propósito de brindarles alternativas económicas y facilitar su reintegración social.

Aunque inicialmente la estrategia estuvo dirigida a mujeres, también comenzó a implementarse en cárceles masculinas de municipios como Melgar y Líbano.

“Uno entiende que detrás de cada interno hay una historia. La educación, el acompañamiento emocional y las oportunidades productivas pueden cambiar el rumbo de muchas personas”, concluyó Ruth Mendoza.

Con esta iniciativa, la Secretaría de la Mujer del Tolima continúa fortaleciendo procesos de resocialización y acompañamiento integral, apostándole a la transformación de vidas a través de la educación, la equidad y el emprendimiento.

Te puede interesar

#INSOLENTE

#INSOLENTETOLIMA

#INSOLENTEIBAGUE

www.elinsolente.com