El encuentro comenzó con alta tensión desde los primeros minutos. Al minuto 4, una falta sobre Lautaro Martínez dentro del área derivó en un penal a favor de Argentina. Messi tuvo la oportunidad de abrir el marcador y acercarse a la historia, pero su remate al minuto 8 fue atajado, dejando el suspenso en el aire.
Sin embargo, la redención llegó al minuto 37, cuando Messi anotó un gol de jugada que no solo puso en ventaja a Argentina, sino que también lo convirtió en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo, superando la marca de Miroslav Klose. El primer tiempo terminó con un partido intenso y varias amonestaciones, reflejo de la alta exigencia del duelo.
En la segunda mitad, Austria intentó reaccionar, pero Argentina mantuvo el control del ritmo. El juego se volvió más físico y dejó varias tarjetas amarillas, en un contexto donde también surgió la polémica por una acción no sancionada de Lautaro Martínez que generó debate en redes sociales y reclamos al VAR.
Cuando el partido parecía cerrado, Messi volvió a aparecer en el tiempo de adición (minuto 94) para marcar su segundo gol de la noche y sentenciar el 2-0 definitivo, consolidando una actuación histórica.
Con este triunfo, Argentina se afianza en el Grupo J del Mundial 2026 y da un paso firme hacia la clasificación a la siguiente fase, impulsada por un Messi que, incluso a sus 39 años, sigue escribiendo capítulos dorados en la historia del fútbol mundial.