Tendencias del 28/04/2026
No pudo ser para el Bayern Múnich. No por falta de esfuerzo o talento, sino porque el rival fue ampliamente superior. El Paris Saint-Germain firmó una actuación táctica impecable en la semifinal de vuelta de la Champions League y, tras el 5-4 conseguido en la ida, selló su clasificación a la final con un empate 1-1 en territorio alemán.
Desde el inicio del partido, el conjunto dirigido por Luis Enrique impuso condiciones. El plan del Bayern de arrollar en los primeros minutos se desmoronó rápidamente ante la intensidad y precisión del PSG. Apenas a los dos minutos, Khvicha Kvaratskhelia protagonizó una brillante jugada individual, superó a la defensa local y asistió a Ousmane Dembélé, quien definió con contundencia ante Manuel Neuer. Un golpe temprano que complicó aún más la remontada alemana.
A partir de ese momento, el equipo parisino dominó con inteligencia. Kvaratskhelia, junto a João Neves y Vitinha, manejó los tiempos y generó constante peligro, mientras que el Bayern, pese a intentarlo, no lograba romper el orden defensivo visitante. La estrategia de Luis Enrique también anuló a figuras clave como Harry Kane, bien controlado durante todo el encuentro.
En la segunda mitad, el guion se mantuvo. PSG apostó por un desgaste físico intenso y cerró los espacios, obligando al Bayern a jugar sin claridad. Neuer evitó una derrota mayor con varias intervenciones decisivas, pero el equipo de Vincent Kompany nunca encontró el camino al gol que necesitaba.
El tanto de Harry Kane en el tiempo añadido (90+3) solo sirvió para maquillar el resultado, ya que llegó demasiado tarde para cambiar la historia de la eliminatoria.
Con este resultado, el Paris Saint-Germain avanza con justicia a la final de la Champions League, donde se enfrentará al Arsenal el próximo 30 de mayo, en busca de su segundo título consecutivo en el torneo más importante de clubes en Europa.